El contacto directo visual puede ser tan atractivo en una foto como en la vida real. Cuando estés echando una foto de alguien, sostén la cámara a la altura de los ojos de la persona para captar el poder de las miradas penetrantes y las sonrisas que hipnotizan. Para los niños, eso significa agacharse a su altura. Tu modelo no tiene que mirar fijamente a la cámara necesariamente. Por sí mismo, ese ángulo a nivel de la vista creará una sensación personal y sugerente que te atraerá al interior de la foto.
El contacto directo visual puede ser tan atractivo en una foto como en la vida real. Cuando estés echando una foto de alguien, sostén la cámara a la altura de los ojos de la persona para captar el poder de las miradas penetrantes y las sonrisas que hipnotizan. Para los niños, eso significa agacharse a su altura. Tu modelo no tiene que mirar fijamente a la cámara necesariamente. Por sí mismo, ese ángulo a nivel de la vista creará una sensación personal y sugerente que te atraerá al interior de la foto.